Las matemáticas en el contexto del Nuevo Modelo Educativo.

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Las matemáticas en el contexto del Nuevo Modelo Educativo.
’La economía del mundo ya no te paga por lo que sabes.
La economía del mundo te va a pagar por lo que puedes hacer con lo que sabes’’
Andreas Schleicher, Director de educación OCDE

Cuando pensamos en las matemáticas, no como los conocimientos teóricos construidos por grandes matemáticos como Descartes, Newton, Euler o Gauss, sino como la herramienta para comprender mejor la realidad en que vivimos, estructurar pensamientos racionales y resolver problemas académicos y de la vida cotidiana, nos damos cuenta de que todos los involucrados en el proceso educativo tenemos mucho trabajo por hacer.

Es muy desalentador escuchar a algunos jóvenes decir “estudiaré una carrera que no tenga matemáticas”. Y cuando la realidad los alcanza, descubren que las matemáticas los encontraron a ellos.

Los números nunca mienten. En nuestro país, de acuerdo con los resultados de la Prueba PLANEA (Plan Nacional para las Evaluaciones de los Aprendizajes, aplicada por la Secretaría de Educación Pública) de 2017, el 64.5% de los alumnos de nivel secundaria tienen un dominio insuficiente de los aprendizajes clave en el área de matemáticas, el 21.7% tienen un dominio básico y solo un 13.7% de los estudiantes tienen un dominio satisfactorio o sobresaliente en esta materia.

¿Qué significan estos resultados de la prueba PLANEA 2017?

Es simple, de un grupo de 40 alumnos, 35 no poseen las habilidades para plantear un problema con fracciones o emplear una ecuación para solucionar situaciones de la vida cotidiana. De los mismos 40, 3 pueden plantear problemas algebraicos simples y solo 2 pueden resolver problemas aplicados a la vida cotidiana.

Estos resultados son alarmantes, ya que solo el 5% de nuestros hijos tienen las herramientas matemáticas suficientes para desarrollar su máximo potencial y experimentar una mayor satisfacción al aprendizaje.

¿Por qué se les dificultan las matemáticas a nuestros alumnos?

Las habilidades del pensamiento humano están interconectadas. De manera errónea, en la sociedad se cree que “ser bueno en matemáticas” significa saber despejar ecuaciones, factorizar polinomios o resolver sistemas de ecuaciones, o que el alumno “destacado en español” usualmente no es bueno en matemáticas.

Esta disociación cultural hace que se refuerce el paradigma de que las matemáticas y el lenguaje y la comunicación son habilidades inertes, carentes de sentido práctico, que solo se encuentran plasmadas en libros de texto, que en la “vida real” se necesitan habilidades diferentes a las que desarrollamos en la escuela.

Desafortunadamente, esto se vuelve cierto cuando los procesos de enseñanza no están enfocados en realizar experiencias enriquecedoras, que muestren la naturaleza social del aprendizaje y la importancia de la interdisciplinariedad. Dicho en otras palabras, que tanto alumnos como padres y docentes disfruten del aprendizaje, que descubran que la interacción enriquece las ideas y permite que los conocimientos adquiridos sean aplicables en la realidad cercana.

“Primero el presente, primero los niños”.

En marzo del 2017 la SEP presentó el nuevo modelo educativo con cinco ejes, con un objetivo simple y ambicioso: que todos los niños, niñas y jóvenes tengan la oportunidad de desarrollar sus talentos y capacidades.

Uno de los ejes destacables es el cambio de enfoque de la práctica dentro del aula. Antes se buscaba depositar la mayor cantidad de conocimientos en los alumnos a través de la memorización y las clases tradicionales, en las cuales el profesor poseía el concomimiento y el alumno solo era responsable de recibir, administrar y entregar los estados de cuenta de ese depósito (exámenes). Ahora se busca que el alumno rescate los saberes previos, reconozca que tiene múltiples fuentes de información, se motive a sí mismo para profundizar sobre los temas, tenga una comunicación activa con todos los involucrados y aprenda a razonar, es decir, que aprenda a aprender.

En matemáticas la expectativa es muy alta. El alumno pasará de saber matemáticas a razonar las matemáticas. Teniendo las bases sólidas, podrá construir el conocimiento hasta donde él decida. Sabrá cómo aplicar los conceptos a su vida cotidiana, podrá llevar a cabo desarrollos de innovación y colaborará de manera activa con sus compañeros para emprender proyectos que impacten su entorno.

La formación continua de los docentes será fundamental. Deberán poner en práctica habilidades diferentes a las que han utilizado hasta ahora. Tendrán que convertirse en profesores motivadores que inspiren a sus alumnos a seguirse esforzando, poner en práctica sus habilidades socioemocionales, ser un ejemplo del trabajo en equipo con sus pares y reconocer que para ayudar a alguien más, primero debes ayudarte a ti mismo (autoestima).

En el discurso suena emocionante y alentador el futuro de la educación en nuestro país, sin embargo, decir dista mucho de hacer. Para lograr esto, todos los involucrados en el proceso educativo: autoridades escolares, docentes, padres de familia, alumnos, organizaciones de la sociedad civil e iniciativa pública y privada debemos sumar esfuerzos precisos y enfocados para fortalecer los procesos en los que participamos.

En todo proceso de cambio siempre habrá dificultades por resolver. Con la voluntad de todos los involucrados, cada día, con cada esfuerzo, estaremos más cerca de lograr el principal objetivo: que cada persona desarrolle al máximo su potencial.

En temas de educación, Fundación Beckmann hace diagnósticos en las escuelas para detector a los niños más vulnerables en el aprendizaje de las matemáticas y poder brindarles apoyos tales como: conferencias, platicas, premios de excelencia académica y reforzamientos mediante juegos para hacerles más fácil el conocmiento de las matemáticas.

Mtro. Luis David Conchas Rodríguez
Director de DUXVIA
Desarrollo de Habilidades Matemáticas