Mamá trabajadora, mamá culpable

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Mamá trabajadora, mamá culpable

¿Te sientes culpable por ser mamá trabajadora?

Todos tenemos ejemplos en nuestro entorno que demuestran lo complicado que es hoy en día para la mujer conciliar la vida laboral y personal. En muchos casos resulta casi imposible compaginar ambas actividades y al final las mujeres terminamos sintiéndonos culpables por no pasar todo el tiempo que quisiéramos con nuestros hijos.

¿Cuánto tiempo debería dedicar a mis hijos? ¿Estoy siendo mala madre por trabajar tantas horas? Esta sensación de culpabilidad que experimentan muchas mujeres suele derivar en estrés y por lo tanto en nerviosismo, insomnio, irritabilidad…

Las mujeres vivimos con el peso de la doble función: madres y trabajadoras fuera del hogar y además, queremos llegar a todo y hacerlo perfecto. Cuando no lo conseguimos es cuando surge el sentimiento de frustración. Pero, ¿nos consideran nuestros hijos malas madres por pasar tiempo fuera de casa trabajando? Diferentes estudios demuestran que una madre que combina vida personal y laboral es un excelente modelo para su hijo. Lo que importa no es el tiempo que compartamos con nuestros hijos sino la calidad de ese tiempo. Así que, deja de sentirte culpable y aprende a disfrutar de las diferentes facetas de tu vida.

Ventajas de los hijos de madres trabajadoras

1. Los hijos de madres trabajadoras tienden a ser más flexibles: Los hijos de madres trabajadoras aprenden a adaptarse. Saben que, si mamá no puede satisfacer sus necesidades inmediatas, aún pueden contar con un abrazo cálido y con el desayuno en la mañana; saben que, a pesar de los difíciles horarios, pueden contar con su mamá.
2. Valoran el dinero: Cuando tus hijos entienden que estás trabajando para contribuir económicamente a su hogar, la casa en la que viven, pueden llegar a apreciar de dónde proviene el dinero, lo que se convierte en una enseñanza sobre presupuestos y ahorros. De igual manera aprenden que su ‘trabajo’ es ir a la escuela mientras tú vas a la oficina.
3. Obtienen más tiempo de calidad: Como madre trabajadora que está moviéndose constantemente de un lado a otro, sabes que estar activa no está peleado con brindar tiempo de calidad a tus hijos.

Ya sea antes o después del trabajo, los fines de semana o incluso en las vacaciones, cada momento libre es para ellos.
4. Se convierten en buenos planificadores:
Gran parte de ese tiempo de calidad proviene de las actividades que planean juntos. Esto no solo les ayuda a pensar a futuro, sino que les da poder para opinar sobre ese tiempo compartido.
5. Son más independientes y responsables: Un horario familiar apretado
fomenta responsabilidad en los niños, ya que no puede haber retrasos a la hora de ir a la escuela y por ello siempre tienen que saber dónde están sus pertenencias y prepararse para salir a tiempo. Además, al ser una madre que no está en casa la mayor parte del tiempo, eventualmente tus hijos se acostumbran a la idea de que, si olvidaron algo importante, no habrá nadie que se lo pueda llevar.

En 2015, un estudio de Harvard Business School definió las ventajas de tener madres trabajadoras. De acuerdo con la investigación de Kathleen McGinn, Profesora Cahners-Rabb de Administración de Empresas en Harvard Business School, las mujeres cuyas madres trabajan fuera del hogar tienen más probabilidades de obtener trabajos con puestos altos y de ganar salarios más altos que las mujeres cuyas madres se quedaron en casa de tiempo completo.

Por otro lado, los hombres criados por madres trabajadoras tienen más probabilidades de contribuir a las tareas del hogar y dedicar más tiempo a cuidar a los miembros de la familia que lo necesiten.

Consejos para no sentirte culpable

  • Exígete menos: No puedes estar en todos los sitios a la vez ni hacer todo perfecto. El que no salgan las cosas siempre como esperabas no es sinónimo de fracaso.
  • Expresa tus sentimientos: Cuéntale a alguien (pareja, amigo, familiar) cómo te sientes y desahógate.
  • Delega tareas: Cuando no se puede llegar a todo es importante saber delegar. Esto nos ahorrará tiempo y estrés y nos ayudará a ser más productivas.
  • Saca tiempo para ti: Debemos cuidarnos y darnos un tiempo para nosotras mismas para evitar problemas mayores. Haz deporte, ve al cine, a cenar o simplemente comparte más tiempo con tus amigos y familiares.
  • Procura desconectar por completo de tu trabajo cuando llegues a casa. Recuerda que la calidad del tiempo que pasas con tus hijos es más importante que la cantidad.
  • Y por supuesto, no permitas que nadie consiga que te sientas culpable por ser una mamá trabajadora porque se pueden combinar ambas cosas con éxito.