Responsabilidad ante el consumo a través de los catados

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Responsabilidad ante el consumo a través de los catados

Tequila un regalo de los dioses para el hombre.

Es así como nuestros indígenas concebían a las bebidas espirituosas, era un tema de purificación, de honrar y de compartir, era parte de la sabiduría y conocimiento de las culturas.

Hoy las bebidas espirituosas como el tequila, compiten en el mundo por sus excelentes estándares de calidad, por sus categorías de 100% agave y tequila, sus clases de blanco, reposado, añejo, EXTRAÑEJO y cristalinos.

Al comunicar sus orígenes, su historia, enseñamos que el tequila es una bebida para disfrutarse de  forma armoniosa, lenta, tener una experiencia para descubrir sus más de 600 aromas,  sus sabores provenientes de la elaboración; todo hace que el tequila no sea sólo una bebida embriagante, que se tome de forma abrupta, sin sentido.

El tequila se acompaña con los alimentos, en una buena compañía de amigos. Los catados educativos permiten entender que el tequila se disfruta con los 5 sentidos, que a través de una planta milenaria que nos da propiedades únicas, nos cuenta la historia de la naturaleza, que su elaboración cuida los mejores estándares de calidad, que el reposo en las barricas dan aromas únicos provenientes de la  madera  de roble, que han registrado sus más de 100 aromas  en clima,  agua y la tierra.

El tequila marida con la gastronomía mexicana: el blanco es un excelente aperitivo, se saborea con frutas, tés, pescados y mariscos elaborados con cítricos; el reposado acompaña los alimentos desde una cochinita pibil, hasta un pollo en almendras; y los añejos y extrañejos con especias, picante y puede ser un buen digestivo con postres o cafés.

El conocer las bondades del tequila, su tiempo de elaboración, sus estándares, hacen que se valore y respete como parte de la cultura mexicana.