Cómo manejar el miedo y la preocupación

Cómo manejar el miedo y la preocupación

No pienso en toda la desgracia, sino en toda la belleza que aún permanece. Ana Frank

El tema del coronavirus es el tema de moda en todas las conversaciones, es algo que esta presente durante el desayuno y nos va acompañando a lo largo del día, pero, ¿que de todo lo que leemos es verdad?. Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaro que la infección causada por el coronavirus se puede definir como una “pandemia”, esta definición por si sola no dice nada acerca de la gravedad de la enfermedad, y en muchas ocasiones tiene que ver más con la percepción social que con las consecuencias clínicas. Incluso para muchas personas, el miedo a la enfermedad puede ser más desbastador que la enfermedad misma.

Otros de los temas que son frecuente escuchar, son los temas relacionados a las consecuencias médicas, económicas y sociológicas del coronavirus, pero no debemos subestimar las consecuencias psicológicas que generan las epidemias. La sobreinformación puede provocar, en algunas personas, una preocupación excesiva a enfermarse o morir.

De manera favorable, para muchas personas el ciber espacio ayuda a suplir la interacción personal a través de las redes sociales, y a su vez nos brinda ilimitados espacios de entretenimiento que nos ayudan a tener una contingencia más llevadera, sin embargo, es también a través de estos medios que corremos el peligro de consumir noticias carentes de veracidad y en muchas ocasiones distribuidas solo como opiniones o comentarios sin sustento científico. Si bien, es importante no negar la situación, tampoco lo es extremar medidas innecesarias a este momento, como el acopio excesivo de víveres, elementos de higiene personal, medicamentos, entre otros.

Es probable que el miedo nos impulse también a comportamientos compulsivos de rechazo o discriminación hacia otras personas, por lo que es recomendable conservar la calma y practicar la empatía, recordemos que aunque todos estamos atravesando la misma situación, cada quien lo vive de manera diferente y desde sus propias herramientas.

Frente a la incertidumbre que generan este tipo de situaciones de emergencia sanitaria y reordenamiento social, la Asociación Americana de Psicología (APA) hace un llamado a actuar con responsabilidad, empatía, solidaridad y tranquilidad, y propone una serie de recomendaciones para superar el malestar emocional, aportando consejos tanto para las personas que no tienen relación directa con el virus como para los que sí lo están.

» Mantener las cosas en perspectiva. Respire profundamente y recuerde que la mayoría de las personas que contraen COVID-19 solo experimentarán síntomas leves. Se está trabajando para ayudar a las personas que pueden ser más vulnerables al coronavirus, como las personas mayores y las personas con afecciones de salud subyacentes. A medida que aumenta la cobertura, es importante tomar las precauciones necesarias para mantener saludables a su familia y seres queridos.
» Conocer los hechos. Es útil adoptar un enfoque más analítico a medida que sigue
los informes de noticias sobre el coronavirus. Asegúrese de verificar la fuente de información que recibe de las noticias que recibe de familiares, amigos o redes sociales, puede encontrar información útil y confiable de agencias de salud pública estatales o federales o incluso de su médico familiar.
» Comunícate con tus hijos. Comenta la cobertura de noticias del coronavirus con información honesta y apropiada para la edad. Los padres también pueden ayudar a aliviar la angustia de los niños implementando rutinas y horarios para sus actividades. Recuerde que los niños observarán sus comportamientos y emociones en busca de señales sobre cómo manejar sus propios sentimientos durante este tiempo. Es posible que desee limitar la cantidad de medios que consumen para ayudar a controlar su ansiedad.
» Mantente conectado. Mantener las redes sociales puede fomentar una sensación de normalidad y proporcionar valiosos medios para compartir sentimientos y aliviar el estrés. Puedes mantener estas conexiones sin aumentar el riesgo de contraer el virus
hablando por teléfono, enviando mensajes de texto o chateando con personas en las redes.
» Busca ayuda adicional. Las personas que sienten un nerviosismo abrumador, una tristeza persistente u otras reacciones prolongadas que afectan negativamente su desempeño laboral o sus relaciones interpersonales deben consultar con un profesional de salud mental capacitado y experimentado. Los psicólogos y otros proveedores apropiados de salud mental pueden ayudar a las personas a lidiar con el estrés extremo.

Algunas otras recomendaciones que nos ayudan con el manejo del miedo y/o preocupaciones debido a la contingencia son:

» Hacer actividades que resulten relajantes. Estas actividades pueden ser desde leer un buen libro, escuchar una buena música, tomar un relajante té, o cualquier otra actividad que nos brinde bienestar.
» Realizar ejercicio. Buscar algunas rutinas para hacer en casa, la actividad física libera la tensión psico-física y genera neurotransmisores que nos hacen sentir bien.
» Llevar una dieta saludable. Al estar en casa más tiempo nos requiere menos esfuerzo físico por lo que es recomendable consumir menos calorías.

» Cambiar de pensamiento. Si notamos que los pensamientos catastróficos se apoderan de
nuestra mente, cambiemos nuestro foco de atención, puede ser ocupándonos en algo o cambiando la actividad que estábamos haciendo, si esto no funciona procurar contar en reversa del 300 al 200 pero en múltiplos de 3.
» Mantener hábitos de sueños saludables. Es recomendable respetar los horarios de sueño, esto nos ayudara a amanecer descansados y con energía para el día siguiente.