Manejo del Estrés

Manejo del Estrés

“Sé feliz en el momento, eso es suficiente. Cada momento es todo lo que necesitamos, nada más”.

Madre Teresa de Calcuta

El sentirnos estresados es algo que en algún momento de nuestra vida nos va a suceder. Las condiciones de vida que actualmente tenemos nos requiere de un esfuerzo considerable y el estrés es algo que nos puede ayudar a salir victoriosos de estas tareas, por ejemplo puede ayudarle a ganar una carrera o a terminar a tiempo un trabajo importante, a esto le conocemos como estrés positivo o estrés, pero ¿qué sucede cuando este estrés se convierte en constante, donde pareciera todo el tiempo hay demandas de tiempo y atención que compiten entre sí y se tiene la sensación de no tener recursos para afrontarlos? Es ahí donde comienza el estrés disfuncional o también llamado distrés. El distrés o estrés crónico trae consigo síntomas cognitivos: problemas de memoria, incapacidad para concentrarse, juicio pobre, distorsiones cognitivas, pensamientos catastróficos recurrentes, preocupaciones constantes; síntomas emocionales: mal humor, irritabilidad o mal genio, agitación, incapacidad para relajarse, sentirse abrumado, sentimiento de soledad y aislamiento, depresión o infelicidad general; síntomas fisiológicos: dolores musculares, diarrea o constipación, náuseas, mareos, dolor en el pecho, taquicardia, pérdida de deseo sexual, resfriados frecuentes, entre otros. Estos síntomas llevan a las personas a buscar conductas que alivien su malestar y muchas veces se puede caer en conductas que lejos de ayudar a disminuir el problema lo aumentan, como lo es el consumos de alcohol o de laguna sustancia psicoactiva que se pretenda como forma de solucionar la sintomatología existente.

Como se puede ver, los síntomas del estrés crónico pueden ser incapacitantes para muchas  personas. Mas sin embargo, la buena noticia es que, aunque todos podemos manejar algún grado de estrés , hay bastantes técnicas para poder manejarlo y aminorar sus síntomas.

 El primer paso es saber de dónde viene el estrés. A veces es muy claro, pero en otras ocaciones no lo es tanto. Se puede tener estrés durante un cambio importante en la vida, como lo es la muerte de un ser querido, casarse o tener un bebé, un trabajo super demandante, pero en ocaciones podrían estar presentes los síntomas del estrés y no encontrar su origen. Por eso es importante estar atento a los síntomas y analizar que es lo que le llevo a sentirse así.

 

Por lo general el estrés no mejora por si solo, una vez que hemos detectado cuales son las situaciones que me han llevado a tener estrés, debemos poner en practica las habilidades para poder manejarlo, hay una gran variedad que se pueden acoplar a la forma de vivir de cada quien, por lo que se recomiendan las siguientes:

Tener actividades de placer. Hacer algo que disfrutemos nos ayuda a genera neurotransmisores que nos harán sentirnos mejor, puede ser algo tan simple como leer un buen libro, escuchar música, ver nuestra película favorita o salir a cenar con un amigo.

Actividades de relajación. La actividad física, la meditación, el yoga, los masajes, la respiración profunda y otras técnicas de relajación pueden ayudar a controlar el estrés, cualquiera de estas técnicas nos ayuda a enfocar la atención y la conciencia plena de nuestro cuerpo.

Dormir lo suficiente. La mayoría de las personas necesitamos de siete a nueve horas de sueño al día, si no lo hacemos nuestro cuerpo comienza a tener ciertos déficits de memoria, sentirnos cansados, falta de concentración o incluso sentirnos irritados.

Mantener una dieta saludable. Comer alimentos saludables ayuda a generar energía a nuestro cuerpo y nuestra mente. Se deben evitar los alimentos con altos contenidos de azúcar y consumir muchas verduras, frutas, granos integrales, lácteos reducidos o libres de grasas y proteínas magras.

Tener conexión con nuestros seres queridos. No dejemos que el estrés se interponga en nuestra vida social, recordemos que somos seres sociables, se debe buscar pasar tiempo con familiares y amigos pueden ayudar a sentirse mejor y olvidarse del estrés. Confiar los problemas a un amigo de confianza también puede ayudar a resolverlos.

Reconocer las cosas que no podemos cambiar. Aceptar que hay ciertas cosas que no se pueden cambiar permite dejarlas ir y no alterarse. Por ejemplo, si no se puede cambiar el hecho de que debe conducir durante la hora pico, busque maneras de relajarse en el trayecto, como escuchar una buena música, un podcast o un audiolibro.

Aprender a decir que no. Si el estrés viene de realizar demasiadas tareas en casa o en el trabajo, aprenda a establecer límites. Pida ayuda a los demás cuando la necesite.

Tener un momento de gratitud. Para y piensa alguna razón por la cual estés agradecido, está comprobado científicamente que dar gracias manda inmediatamente a tu cerebro sensaciones de bienestar.